Campeones del MUNDO.

Sin nada más que decir.
No os podeis imaginar lo que disfruté (y sufrí) con el partido de ayer. Nos veía en los penaltis. Y lo orgullosa que estoy de La Roja. La Furia Roja.
Y no. El árbitro no nos favoreció, así que calla la boca, Robben & company. Porque por culpa de un jugador holandés (que no me acuerdo como se llama, pero debe ser algo con Van Der),Xabi Alonso podría haberse roto alguna costilla. Y si le llega a romper el esternón a lo mejor hoy estaban todos en urgencias o algo peor. Que en el campo de juego se va a jugar al fútbol, no ha practicar kung fu, don Karateka.

Prefiero no comentar un tweet que leí ayer que decía que el partido estaba comprado. Básicamente porque hoy es un día feliz y no quiero enervarme más de lo que estoy y de lo que voy a demostrar abajo.
[NOTA: Si no quieres leer mi parrafada sobre algo parecido al racismo y cosas varias, no leas el próximo post].
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